Una perfecta muestra de ello son estos versos en respuesta de un puro y sincero amor:
Enamorada: Yo solo deseo ser parte de tus sueños, poder vestirte de abrazos en el día y con besos intensos en las noches... yo solo deseo poder conquistar el mundo entero y dártelo como un bello anhelo y recuerdo de cuánto te quiero...
Enamorado: Mi deseo es uno: el que resuelva mi quimera, el que me pondrá en control del resto de mi o parte. Ese deseo que pueda darme la llave para llegar a Ti, y que me permita encontrar la explicación, esa que tu tienes y que te ha traído aquí; y justo al verte... digo ¡qué infeliz! esto no tiene que ser para ti...
Enamorada: más los sentimientos no son más que expresiones del alma, expresiones que buscan seducir hasta el más duro corazón.... Solo espero tener esperanza para poder así luchar con todo por tu amor...
Enamorado: No hay y no tienes por qué hacer lucha alguna, pues la lucha es mía, conmigo mismo en mis adentros, en el desorden de mi antro ser; de ese siniestro mundo del que a veces pienso y contra el cual temo perder; pero justo allí es donde nunca te llevaré...
Enamorada: No tienes por qué esconder tu ser en las tinieblas, pues ahora no solo eres tu... incluso cuando la tierra tiembla, no hay nada más hermoso que nuestro amor brille como una luz... lleva certeza donde tu vayas que siempre allí voy; y si acaso no me hayas, es porque más cerca de ti estoy...
Como se puede ver, la vida es una y el amor la convierte en otra, más las explicaciones de estos versos son muchas, pero para el verdadero amor eso no importa...


