viernes, 20 de febrero de 2009

Mi querido Angelito


Te recuerdo cada instante del día
a donde quiera que voy;
aunque tu nombre me inspira
y rezo por ti desde hoy.

Cuando me mires desde el cielo,
ojalá de mi te acuerdes;
aunque yo de ti anhelo
que intercedas por mi siempre.

Ojalá te llegue esta carta
con una intención de la tierra;
aunque yo te quiera, Marta,
que junto a mi y tu familia estuvieras.

Tu recuerdo estará en mi presente,
desde el día que te fuiste.
Ya no aguanto más por verte
y darle gracias a Dios porque nos tuviste.


Dedicada a una persona muy especial que ahora nos acompaña desde el cielo...

3 comentarios:

Mr.Venom dijo...

Que mente la tuya, me admira, es que de verdad tenes una creatividad barbara. Te felicito!

Saludos!

Henry Araniva dijo...

Que bonito poema.. con mucho sentimiento.

Gero dijo...

Muy bonito. En definitiva, hay gente que deja esos espacios difíciles de llenar.