lunes, 3 de noviembre de 2008

Divagando en amores imposibles...


No se que me ocurre, se decía Florencia el día que se dio cuenta que no hacía más que obviar todos sus compromisos por ver al amor de su vida... Aunque el amor de su vida era simple fantasía, ya que el había dejado de ser parte fundamental de su hermosa existencia, justo aquella tarde donde el le dijo que se iba a ir al seminario para entregarle su vida entera a Dios... Ella sabía que de eso no lo iba a poder sacar, pero pese a ello, Florencia seguía amándole como siempre...

Ella le amaba incondicionalmente en secreto, porque nunca tuvo el valor de decirle que sentía algo lindo por el, y menos lo haría sabiendo que sería siervo de Dios, y que conservaría el celibato para siempre...

Justo aquella mañana el le había llamado para decirle que pasaría por ella y le llevaría a comer como siempre lo hacían cuando llegaba de visita a casa de sus padres...

Esa tarde antes de verlo, Florencia decidió descansar un rato, su mente comenzó a pensar en lo lindo que sería si las cosas fueran diferentes, si el no se hubiera ido al seminario, ella hubiese sido a lo mejor algo más que su amiga... En su sueño, ella descubrió que el la amaba y que dejaba su vocación religiosa por ella, y ese mismo día consumaban su amor mediante el matrimonio... pero justo en el momento del beso, Florencia se despierta bruscamente al escuchar sonar su teléfono... era el...

El desde el seminario le escribía mensajes, llenos de cariño, que a veces llenaban de confusión a Florencia, pero muy en el fondo ella soñaba con que esos mensajes fueran tal como ella deseaba, no de un amigo a una amiga...

Esa tarde, el la invitó a un lugar muy romántico, le dijo que tenía algo muy importante que decirle, pero que no sabía como hacerlo y menos como lo pudiese tomar... Florencia se puso pálida en ese preciso momento, pero tomó fuerza y le dijo: que sucede, que es eso tan importante, porque me traes aqui...

El se acercó a ella, le abrazó fuertemente, y le dijo al oido, Florencia, cuanto hubiera deseado que mi vida fuera diferente, si tan sólo hubiera sabido que tu sentías algo por mi, esto nunca hubiese ocurrido, no me hubiera ido al seminario, pero lo hecho hecho está...

Florencia le dijo que porque le decía esto... Ella le soltó inmediatamente y le dijo: siempre te he amado, pero el día que me dijiste que te ibas al seminario, perdí las esperanzas de esperar amor de ti... Ahora es tarde para arrepentirse, la vida tiene que seguir, pero de algo si estoy segura, es que el amor que sentí y siento por ti será eterno...

El le confesó que tenía una enfermedad terminal, que esa fue una de las causas por las que tampoco hubiese deseado que ella sufriera, pero que los pocos meses que le quedaban de vida los dedicaría a pedir a Dios para que ella encontrase a alguien especial, que la cuide...

Actualmente, Florencia es feliz con el hombre que se casó, el falleció de cáncer de pulmón, pero su amor sigue tan vivo como el primer día...

Lindas historias de ensueño, pero que existen en la vida real...

3 comentarios:

JimAlexandr dijo...

Florencia ....
Florece por el amor fraternal.
Mas no puede arrebatar a un hijo escogido por el Señor.

-- Bonito POST !
feicidades

Slds
Jim

Marcela dijo...

@JimAlexandr: fijate que esta historia es real, no la vivi yo sino alguien por allí y me dijo que en su recuerdo quería que se escribiera dicho amor...

Roland Centino dijo...

Bueno, como dice una de mis mejores amigas: en al vida jamas tendremos a la persona que de verdad amamos. Aunque en este caso, no la tiene para siempre. Y buena combo de colores la que te manejas. Si cambias tema, solo procura qeu sean los mismos colores ok?